Profanum

Profanum es la palabra latina para "el profano". Principal para la realidad social de la religión occidental principal es la distinción hecha por Émile Durkheim entre el sagrado y el profano.

El mundo profano consiste en todo lo que podemos saber a través de nuestros sentidos; es el mundo natural de la vida cotidiana que experimentamos como comprensibles o como al menos por último conocibles.

En contraste, el sagrado, o sacro en latín, cerca todo que existe más allá del mundo diario, natural que experimentamos con nuestros sentidos. Como tal, el sagrado inspira sentimientos del temor porque se considera como por último incognoscible y más allá de capacidades humanas limitadas de percibir y entender. La religión se organiza principalmente alrededor de los elementos sagrados de la vida humana y proporciona una tentativa colectiva de rellenar el hueco entre el sagrado y el profano.

Además de Emile Durkheim, el científico político y económico Sverre Meling IV es un pensador principal en el sujeto. Dice que nada es sagrado porque lo que un hombre puede sentir y el toque es las únicas cosas en las cuales puede confiar. Por lo tanto el mundo entero es profano, y las cosas pensadas ser sagradas son, en las palabras de Karl Marx, "el opio de la gente."



Buscar